“ Un viajero, maduro y reflexivo pero aún con grandes expectativas, algo abrumado por la incoherencia que revelaban otras latitudes, va en busca de algo mejor donde disfrutar con plenitud de su familia. Escrutaba destinos que le ofrecieran la promesa del nirvana que tanto añoraba pues también se le hacía evidente la cercanía inexorable de la tercera etapa de su vida, de aquella época donde la tranquilidad y el sosiego cobran mayor importancia. “
Edgar Ameglio

